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Preescolares nerviosos

Una buena amiga me lo dijo: no se negocia con terroristas, pero luego pienso: y si no, ¿cómo se consigue la paz?

En un nuevo obstáculo de sueño, tenemos al preescolar de entre 2.8 y 4 años, que al parecer hicimos un buen trabajo como padres dotándolo de decisión inquebrantable, seguridad y tenacidad. Herramientas que en la vida les serán muy útiles y que ahora debemos considerar para lograr volver a los buenos hábitos y cumplir con sus necesidades de sueño.

A muchas nos pasó, tuvimos hijos que dormían perfecto y que en unas semanas se descompuso o desde que otro de los grandes hitos sucedió…el paso de la cuna a cama: bienvenida libertad.

Desde esa semana, alega un buen rato antes de dormir, se le ocurren 34 pretextos, conversaciones inauditas, se sienten nerviosos y se paran varias veces antes de por fin dormir y ¡es que como no! “De repente salí de la contención que me daban los barrotes y ahora debo ir a vencer nuevos límites”.

Pero les tengo una noticia, ni a gritos, azotes de puertas, amenazas o piojitos eternos, y premios, habrá un cambio real y duradero (obvio probé todas, por la buena y por la mala, soy mamá).

 

Pero a continuación les escribo lo que si funciona:

  • Hablar realmente con ella/el de tu cansancio, de lo triste que te pone caer en discusiones, pero en serio, no le digas: estoy agotada y acto seguido estén en el parque de diversiones. Tu mensaje no es muy claro.
  • La idea de ser mayor siempre atrae, véndele que ser grande tiene sus ventajas.
  • Masaje, busca un mantra corto y ve recorriendo su cuerpecito, apretando y soltando para liberar tensión, al llegar a la cabeza quédate unos momentos más en la nuca, es un punto muy relajante.
  • Ejercicios básicos de meditación o mindfullness para niños, les comparto dos, mis favoritos:

 

  1. Escucha la campana

En este ejercicio trataremos de escuchar el sonido de un instrumento hasta que deje de sonar. Para esta actividad debemos utilizar instrumentos con una gran vibración como un cuenco tibetano, un armonizador o una campana. Los niños cierran (si pueden) los ojos y escuchan. Repetir 3 o 4 veces.

 

2. Respiración de abejitas

Consiste en taparse las orejas con los dedos índice, cerrar los ojos e imitar el sonido de las abejas… MMMMMMMMMMM.

Por último les recuerdo que todo lo anterior funciona si somos consistentes, seguimos un plan, instalamos límites que no se rompen por hartazgo o cansancio y son coherentes con nuestra forma de educar.

Si las cosas se complican, aquí estamos para ayudarles.

 

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