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Vacaciones

¡Ahí vienen las vacaciones!…pero, ¿el sueño de mi hij@?

La vida va a seguir y gracias al cielo…¡existen las vacaciones! Pero, no tienen que ser un evento que nos llene de ansiedad y preocupación, recuerda que mientras mejor duerme ya tú hij@ en casa, menor problema tendrá estando de vacaciones y al regresar.

Si estás en medio del proceso de coaching de sueño trata de posponer tu viaje tres semanas, si es de verdad indispensable, no te preocupes, todo es remediable; y retomarás a tu regreso.

Aquí algunos consejos que puedes utilizar para lograr unas vacaciones felices.

1. Flexibilidad

La clave es ser flexible, eso no quiere decir que te olvides de las necesidades de sueño de tu hij@; sino que seas sensible a ellas pero no lleves una rutina rígida que impida que tú y todos disfruten de la vacación. Esta flexibilidad te permitirá identificar las necesidades de tu hij@ y adaptarte a circunstancias únicas que suelen traer consigo las vacaciones.

Respóndete las siguientes preguntas:

a) ¿Viajamos a un lugar con huso horario diferente?

Trata de hacer las siestas y  acostar en la noche a la misma hora local que estás, si se duerme a las 7, a esa hora acostarlo, y las siestas acomodarlas de manera que vaya coincidiendo con su horario, y que queden ajustadas sus ventanas de sueño. Tomar sol cuando lleguen antes de acostarse, 5 a 10 minutos de calidad son suficientes para ayudar a que se ajuste el ritmo circadiano (reloj biológico que llevamos dentro). (Esto aplica para toda la familia)

b) ¿Cómo se verá afectado el sueño de todos en la familia?

Recuerda que es más fácil ajustarse a situaciones nuevas y diferentes con niños descansados  contra aquellos que están faltos de sueño. Por lo que asegúrate de que tú hij@ haya hecho buenas siestas antes del viaje. Y trata de cuidar sus siestas durante la vacación lo más posible; trata de responder a sus necesidades de sueño.

c) ¿Habrá ayuda adicional, como abuelos, tíos, primos, enfermeras, nanas, etc?

Esto siempre ayuda para no estresarse tanto de seguir la rutina, y también poder descansar.

d) ¿Qué tan realista es ajustarse a la rutuna diaria que siguen en casa?

Trata lo mejor que puedas de ajustarte a las necesidades de sueño de tu hij@. Será difícil seguir la rutina como en casa, la rutina de antes de dormir y de siestas; pero busca responder a sus ventanas y con eso evitarás que esté demasiado cansado que su sueño se vea afectado. Piensa qué vas a hacer con las siestas, dónde las va a tomar, si vas a regresar a dónde está la cuna para que duerma o si planes hacerlas en carriola. Elabora un plan de emergencia en caso de que sus siestas sean muy malas durante el día.

e) ¿vamos a hotel o casa?

Suele ser más fácil viajar a una casa que a un hotel con niños pequeños; ya que permite adaptarte más fácilmente a la rutina diaria. El quedarse en casa suele facilitar acostarlos a su hora de siempre y aún permite a los papás salir por la noche; siempre y cuando se tenga ayuda quien se quede con los niños. Esta opción también permite, en ocasiones, que lo niños duerman en otro cuarto al de los papás; claro asumiendo existan los cuartos disponibles.   En caso de ir a un hotel; investiga si hay cunas disponibles, de ser así lleva toallitas desinfectantes y tus propias sábanas; sino recomendamos llevar cuna de viaje. Niños menores a 2.5 años no suelen entender los casos “extraordinarios” que conllevan a dormir todos en la misma cama. Por ello creemos más fácil, para todos y en especial para ti al regreso, que lleves cuna de viaje en vez de compartir cama. En los casos en los que van a  dormir todos en el mismo cuarto trata de poner la cuna lo más alejada de tu cama posible; para que así no se sienta como una extensión de tu cama. Sean creativos, para poder respetar el sueño de sus hijos sin sacrificar el tiempo de adultos, investiguen si el hotel tiene cuartos un poco más grandes donde acomoden cuna aparte del cuarto principal.

2. Ofrecer más seguridad

La mayoría de los niños requieren más atención y seguridad a la hora de dormir de la que suelen tener en casa. No pasa nada, es normal. Ofrécela, dale toda la tranquilidad que necesita evitando caer en malos hábitos. Puede ayudar alargar los primeros días la rutina para acostar; esto con la idea de que se sienta tranquilo y seguro. Hazle saber que estás cerca, puedes incluso sentarte y permanecer junto a su cuna. Ten cuidado de no regresar hábitos que ya habías eliminado; como arrullo, pecho, mamilas, etc. Si tu hij@ es más grande, platica brevemente con él como será la dinámica en la vacación, y avísale que al regresar a casa volverá a dormir en su cama y en su cuarto como solía hacerlo (o cualquiera sea la dinámica de casa). Esto ayudará a que identifique que las vacaciones son diferentes al día a día, y entonces será más fácil al regreso que retome la rutinas.

Al llegar al lugar donde se quedarán permítele investigar el lugar; que se familiarice con él; ya sea casa u hotel; este le ayudará a sentirse más seguro durante la noche.

Es importante planear que va a suceder a la hora de dormir, dónde y cómo se va a dormir. En caso de salir a cenar, piensa cómo puedes ayudar ajustando los horarios de la cena para que no sea tan tarde y así evitar que a tu hijo se le pase su hora

3. Empacando un poco de casa

Lleva un poco de casa con ustedes, sus juguetes favoritos, su cobija, saquito, sábanas, objeto de seguridad; cualquier cosa que le haga sentir cerca de su espacio y en un lugar seguro. Recuerda empacar la máquina de White noise, si es que la usan, libros favoritos para contar a la hora de acostar (si esto es parte de su rutina), etc. Lleven lo que suele usar tu hijo, no empaques sábanas o cobijas nuevas; así como los juguetes recién regalados con los que no ha jugado mucho; recuerda que lo que quieres es que se sienta como en casa y seguro; así que por lo general entre más usado mejor!

4. Viajes en coche

Cuando tienen planeado viajar en coche a su destino y esto implica un largo camino es importante ser empático con  tu hij@. Si para nosotros es largo y cansado el viaje imagina para un niño. Recomendamos llevar música que les gusta, cuentos, audiolibros; juguetes, y munchies que les permitan entretenerse durante el camino. Procura tener un momento durante el viaje de “juego”; con niños pequeños “peek-a-boo”; “este dedito fue al mercado”, cosquillas, canciones con mímica, etc; y para los más grandecitos, veo veo, cuadernos para colorear, caricaturas, etc.

Trata de coordinar tu viaje, en la medida de lo posible, con las siestas de tu hij@; eso no sólo ayuda a cuidar su sueño sino a que el viaje seas menos caótico. Si el trayecto es más largo procura que tu hij@ haga sus siestas lo más parecido a la rutina actual; esto con la idea de que al llegar no tengas un niño demasiado cansado o por el contrario que durmió todo el camino y nada más no se quiere dormir.  Recuerda de tener a la mano, su objeto de seguridad, chupón etc; y en lo posible replicar la rutina previa a la siesta como cuento, canción, etc…

5. Viajes en avión

Si vas en avión procura llevar suficiente líquido. Trata de al despegar y aterrizar darle de tomar u ofrecerle chupón, esto con la idea de al succionar que no le molesten los oídos. Recomendamos comprar los boletos de avión en horarios idealmente que coincidan con tiempo despierto de tu hij@; sino pues de siesta; pero eviten, de ser posible, vuelos muy tardes o muy temprano en la mañana. Es mejor vuelos más tarde que vuelos muy temprano.  Si coincide una siesta en el aeropuerto trata que la duerma en carriola o mochila ergonómica, busca replicar brevemente la rutina de siesta. Si te toca en el avión pues sin duda tendrá que haber algo de arrullo. Recuerda ser flexible, y tomar las cosas con calma. No te estreses si ese día no duerme muy bien durante el día, tal vez necesites acostarlo antes en la noche para que recupere el sueño que le faltó.

Los niños pueden ponerse incómodos e irritables en los cambios, así que los papás deben ir preparados, bien descansados, hacer la maleta con anticipación para eliminar estrés adicional.  Con todo y preparativos, las cosas pueden ser complicadas a la llegada, traten de tomarse un día para descansar y recuperarse todos. Recuerden que también es su vacación, así que a ¡¡relajarse y a disfrutar!!

¡Felices vacaciones!

Bibliografía: West, Kim; http://sleeplady.com/baby-sleep/the-sleep-ladys-top-travel-tips-for-the-holidays/?inf_contact_key=1c5eb82d4f1a8ddb4a6a4254330f6517401d216cf2cffd24e31f75d41d6f181c

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